Río de janeiro - el cristo redentor
Río de Janeiro es un destino típico, único, inigualable, que se debe conocer antes de irse uno de esta vida. Son muchos sus atractivos turísticos, el cerro Pan de Azúcar, sus famosas playas (Copacabana e Ipanema), su Carnaval, el Maracaná que es el estadio más grande del mundo, y el Cristo Redentor, la postal más conocida y el símbolo de Brasil por excelencia.
Desde la llegada a Río uno puede darse cuenta que el Cristo lo espera con sus brazos abiertos. Al Cristo se accede a través de un humilde tren que alcanza la velocidad máxima de 12 Km. por hora, pero que no logra la alteración de sus pasajeros ya que estos se deleitan constantemente con el paisaje.
El Cristo fue construido en la cima del cerro Corcovado entre 1926 y 1931; y desde entonces es catalogado como una obra maestra de arquitectura e ingeniería. Observarlo desde la ciudad produce una bella calma, pero observar la ciudad desde él produce una sensación inusitada.
Su estilo art decó fue un proyecto de autor Heitor da Silva Costa, el diseño final le fue conferido al artista plástico Carlos Oswald, mientras que la ejecución se le otorgó a los franceses Paul Landowski, Albert Caquot y el ingeniero Heitor Levy.
La idea se había iniciado por parte de religiosos católicos de mediados del siglo XIX, y luego de varias décadas fue puesta la piedra fundacional.
La escultura simboliza el gran carácter religioso de los brasileños y su cálido espíritu de bienvenida, que está dado por los brazos abiertos.
Pero son pocas personas las que saben que el boceto inicial de la escultura lo planteaba cargando la cruz y sujetando un globo terráqueo.
Su construcción fue una verdadero reto debido a la altura y la complejidad de la construcción. Cabe destacar que se encuentra a 750 m. sobre el nivel del mar y su estatua mide 38 m. de altura, dedicándose 8 de estos metros al pedestal. El Cristo Redentor no la figura de Cristo más alta, ya que el de la Concordia en Cochabamba, Bolivia, lo aventaja por una cabeza.
Como ya dijimos al Cristo se accede en el Tren do Corcovado, y es la única manera de hacerlo entre la maleza del cerro.
Un destino único y que si tiene la oportunidad no debería bajo ninguna circunstancia dejar pasar por alto. El consejo es que le dedique un día entero al Cristo, y todas sus energías, así podrá conocer el monumento mismo y todos los extras que acompañan su visita.
En el 2006 fue declarado santuario, con lo cual se pueden realizar casamientos, bautismos, o cualquier ceremonia católica.
El día 7 de julio de 2007 el Cristo Redentor fue nombrado como una de las ganadoras en la lista de las Siete Maravillas del Mundo Moderno. Esto fue una iniciativa del suizo Bernard Weber para New Open World Corporation (NOWC).